El estúpido desprecio

Paco Sánchez – 16 de septiembre de 2014

Philippdesprecioe llevaba dos semanas con un estúpido desprecio clavado en el costado. Tras vestirse con cuidado, bajó temprano a la pescadería, como cada martes. Esa era la mayor enseñanza que conservaba de su madre; los lunes no se debe comprar pescado, es menos fresco.

–Buenos días, Philippe. Tienes mejor aspecto que la semana pasada. Observo que sigues con el estúpido desprecio clavado en el costado, pero al menos parece que ya no supura. ¿Qué tal te encuentras? Continúa leyendo “El estúpido desprecio”

Timidez

Paco Sánchez- 12 de julio de 2014

Me ducho a conciencia, como cada mañana, aunque no sea necesario. Me lavo con un silencioso esmero, como si alguien me fuese a examinar después. Siento que, de no hacerlo así, ocurrirá una desgracia o un hecho maravillosamente inoportuno que sacará a la luz mi desidia. De modo que siempre voy impecable, con el alma llena de una felicidad que no sabe  cómo salir. En el fondo tengo el íntimo deseo de que una chica se acerque a mí y, aunque no lo sepa todavía, se dé cuenta de ello al instante.timidez Continúa leyendo “Timidez”