El retrato DeLorean Express

Paco Sánchez – 16 de junio de 2015

Regreso1

Nazco en un lapsus histórico democrático, pero no constitucional. Mi vida transcurre sin incidencias hasta el 8 de agosto de 1986. Tengo 8 años. Disfrutamos de nuestras vacaciones en la playa de La Manga del Mar Menor y decido ir a buscar ostras y almejas con mis gafas de bucear, mi tubito de respirar y mi bolsa de almacenar; sin avisar a mi madre, a lo hondo, que en tan particular litoral es a unos 8 millones de Kilómetros de la orilla, dada la poca profundidad existente. Al volver, y a pesar de los cuantiosos moluscos bivalvos capturados, mi madre me llama por los dos nombres y me jura que recordaré ese día toda la vida. Así es, porque hállome escribiéndolo aquí sin tener ninguna relación con el tema a tratar. Después de este suceso sigo malviviendo hasta que cumplo 37 años. A modo de celebración por haber conseguido llegar hasta aquí a pesar del BBVA, mi hermano vende su alma al diablo y nos regala entradas para asistir a la proyección de la película Regreso al futuro con una orquesta tocando en directo la banda sonora en el Palacio de Vistalegre. Sigue leyendo

Futuro vintage

Paco Sánchez – 27 de junio de 2014

Aquel viernes, al mediodía ya solo le quedaba un tercio. El momento que a todos se nos había pasado por la cabeza había llegado.

Hacía tieeschermpo que la vida funcionaba de un modo extraño. Nada procedía como hasta entonces: las cucharas cortaban; la segunda semana de julio tuvo dos lunes, en el segundo de ellos, pagué en amperios unas manzanas que pesaron con intensidad apenas tres segundos; los números imaginarios actuaban con naturalidad, la longitud de onda del azul resultaba mayor que la del rojo, no se cumplía el teorema de Pitágoras, de forma muy ligera lo hacía la ley de la gravedad y la gente se comportaba con una extraña e inusual empatía. Era como si alguien hubiese puesto a Dalí y a Escher a cargo de todo. Sigue leyendo