El estúpido desprecio

Paco Sánchez – 16 de septiembre de 2014

Philippdesprecioe llevaba dos semanas con un estúpido desprecio clavado en el costado. Tras vestirse con cuidado, bajó temprano a la pescadería, como cada martes. Esa era la mayor enseñanza que conservaba de su madre; los lunes no se debe comprar pescado, es menos fresco.

–Buenos días, Philippe. Tienes mejor aspecto que la semana pasada. Observo que sigues con el estúpido desprecio clavado en el costado, pero al menos parece que ya no supura. ¿Qué tal te encuentras? Sigue leyendo