Melena de tango

Paco Sánchez Era tan tarde que el perchero comenzaba a perder la compostura. Las brujas ya habían colgado sus escobas en el techo del restaurante porque fuera estaba lloviendo. Esas harpías no eran capaces de conciliar el sueño si no comían algo caliente después de bailar flamenco. Charlar junto a una mesa de brujas conlleva que la realidad suceda de un modo peculiar, mas en previsión de que tal situación ocurriese, bebimos unas cervezas frente a la basílica. —Trevor, ¿tienes alguna dificultad psicomotriz? —Por suerte no, Madeleine, si bien es cierto que me desplazo con no pocos problemas sobre los glaciares. —Entonces crucemos … Continúa leyendo Melena de tango

Alunizaje nacional

Paco Sánchez   —¡Orden, señores! ¡Orden, orden! Guarden silencio que les voy a explicar el… ¡Ciges, súbase los pantalones in-me-dia-ta-men-te! —Sí, sí, es que estos hijos de puta me han sacado de la cama para venir aquí, y si no me toco antes doce del mediodía me paso todo el día tartamudeando. —Como iba diciendo, les voy a contar el motivo de esta reunión de alto secreto: el presidente del Gobierno, don Fernando Fernán Gómez se ha propuesto ir a la Luna. Como está seguro de que los americanos nunca llegaron y fue todo un montaje dirigido por Stanley Kubrick, … Continúa leyendo Alunizaje nacional

70 mm

Paco Sánchez

Publicado en el blog de Carmen Álvarez Vela

Desperté granulado, con el color saturado y en 70 mm, como en una película de 1977. Al hablar, comprobé que mi dicción era perfecta, el tono grave y el timbre foliador. No hacía falta ser muy audaz para darse cuenta de lo desacostumbrado de la situación, de hecho, nunca había amanecido en Ultra Panavision. Más allá de cierta preocupación transitoria, decidí fisgonear. Lo primero que me llamó la atención fue la fotografía. A pesar de ser cálida y natural, casi ninguna secuencia de las que iba viviendo estaba rodada con luz solar. Soberbia utilización de los focos.

Después de arreglarme pelo y patillas, me coloqué unas correas con dos fundas a ambos costados para portar pistolas, me cubrí con un tres cuartos de piel marrón y bajé a la calle. Pesqué un periódico local a cambio de una moneda en un expendedor metálico. Supe que mi coche era un Ford Mustang Shelby del 67, conduje por inercia hasta un bar, bajé del vehículo y cerré la puerta con suficiencia, sin echar la llave. Ya no había duda, estaba en una película. Pedí un whisky. No sabía si existía el libre albedrío o bien mis acciones estaban sujetas a un guion, opción que cobraba fuerza en virtud de la situación. Había dos teléfonos gemelos de los cuales solo uno funcionaba. Sobre ellos, un televisor. Jimmy Carter había cedido el control del Canal a un dictador panameño con un sombrero ridículo. Al parecer, aquello no era del agrado del resto de clientes. Entró en el local una mujer de la que solo pude ver su voz. Estaba desubicada. Me acerqué a ella.

70mm

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Bogavante, no hay más vino

Paco Sánchez —He traído ajos de Villaconejos, Trevor —dijo con una ristra sobre el pecho. —No esperaba menos, Susan. —No estaba segura de si el arroz con bogavante llevaba cebolla. —Según. En todo caso es mejor no echar mucha. Tengo una buena cebolla, muy dulce. Por cierto, ¿prefieres vino o cerveza mientras preparamos la comida? —Ay, Trevor, se me olvidaba, ya que estaba por el Sureste madrileño he adquirido vino en Colmenar de Oreja, en una cooperativa muy agreste, mira qué garrafa de plástico traslúcido más estupenda. Me he dicho: ¡diablo, me voy a dar un capricho! Cinco litros. —¿No será … Continúa leyendo Bogavante, no hay más vino

Ejecución sostenible

Paco Sánchez —Operadora, póngame con el 4772 de Roiston Street. —Mick, soy Trévor. He localizado a un tipo, Johnny Korgan, alquila una nave en el 478 de Desmond Avenue. —… —Ahí no, frente a la comisaría, donde solías jugar al backgammon las noches sin luz con aquella pelirroja esposada al somier. —… —Quiere diez mil a la semana, tres meses por adelantado y quince días con los gastos pagados en el Sheraton de Calgary para él y para su prima. —… —¡¿Cómo diantres voy a saber para qué quieren ir a Canadá?! Tal vez sean cultos, no beban, o tengan conciencia ecológica. … Continúa leyendo Ejecución sostenible

Calamaro & Garfunkel

Paco Sánchez Paul Simon se vestía de mujer de forma clandestina durante las ausencias cada vez más largas de Art Garfunkel. Se atusaba el pelo lacio y lo sujetaba con una horquilla hacia un lado. Remataba su peinado con un tocado de tul ribeteado de encaje negro que le otorgaba un aspecto de viuda prematura con maquillaje saturado. La alegría de vivir emulsionó con la rutina y hacía tiempo que no se encontraba en su salsa. Aún así, todas las mañanas ordenaba y limpiaba la casa. A pesar de lo que puedan imaginar, era un hogar modesto, enmoquetado en toffe. La … Continúa leyendo Calamaro & Garfunkel

Te regalo una multa

Paco Sánchez   Para ti en tu cumpleaños Te regalo una fruta Para ti en tu cumpleaños Te regalo una llamada sin pulpa Para ti en tu cumpleaños Te regalo una lupa Para ti en tu cumpleaños Te regalo una ventana sin juntas Para ti en tu cumpleaños Te regalo la tundra Para ti en tu cumpleaños Te regalo una mochila sin culpas Para ti en tu cumpleaños Te regalo una fusa Para ti en tu cumpleaños Te regalo un estribillo sin burla Para ti en tu cumpleaños Te regalo una multa Continúa leyendo Te regalo una multa

Dos cuarentañeras sin catar la leche entera

Paco Sánchez Dos cuarentañeras sin catar la leche entera están hablando en la mesa del fondo. Al parecer comentan los preparativos del cumpleaños de la hija de una de ellas, una menor de diez años. La madre emisora de planes gesticula de forma notable, no tiene suficiente con el lenguaje oral, a su pesar, ni se desprende del iPhone, el cual ha utilizado ya para tomar la esferificación de milhoja de rúcula y remover el té rooibos sin gluten añadido. La receptora del proyecto escucha ano nadada; sostiene la barbilla con las manos y los codos apoyados a ambos lados … Continúa leyendo Dos cuarentañeras sin catar la leche entera