La chica con el pelo viciado

Francisco Javier Sánchez Palomares Llevaba meses apático, cansado, solo escribía artículos mediocres y el jefe ya me había dado un ultimátum. Acudí al médico, me recomendó hidratarme y que ingiriese peras para revertir el agotamiento. Esa misma tarde la vi en mitad de la conferencia. La recordaba bebiendo un tercio de cerveza en el cuarto de estar del quinto piso que compartimos durante la universidad. Apenas habíamos comenzado a estudiar, pero un sexto sentido me hizo intuir el potencial de Camila. Siete años después, era una de las ocho mejores directoras de orquesta de la cristiandad. Aquel año solíamos vestirnos … Continúa leyendo La chica con el pelo viciado

Apoyao en el quicio de la mancebía

Francisco Javier Sánchez Palomares Hallábase Hortensia hilvanando hombreras en las hoces del río cuando apareció su esposo Gabriel. —Buenos días, querida. Excelente mañana para pasear por el campo. Pero, ¿qué haces rascándote el canal inguinal? —Ay, Gabriel, pues me subyace tremenda picazón bajo las enaguas y túrbome. —Puedo consultar al galeno, si fuese menester, sabes que el doctor Jackson Amunike es como de la familia. —Querido, tal vez si cumplieses con tu deber, no habría lugar. —No entiendo, amor. —Ya lo sé, eres el único de la alquería que no lo advierte. Muchos lo celebran. Mas, ¿qué te trae por … Continúa leyendo Apoyao en el quicio de la mancebía