Una historia de los Tercios

Paco Sánchez —Matilde, que ya he vuelto de la guerra. Estoy un poco cansado. —Vienes desde Flandes a pie, dime algo que no sepa. Y quítate esas botas antes de entrar, tengo la casa como el jaspe y lo vas a poner todo perdido de fango, puerco. —Ni un ósculo, ni una carantoña, ni un saludo. Eres igual de rancia que tu padre, barragana. —Mi padre era un hombre capaz de mantener un hogar. Y no olía mal. —Porque estabais avezados al hedor, todo el día entre finados. —El quehacer de embalsamador no es menos digno que el de soldado. … Continúa leyendo Una historia de los Tercios