Track 2. Sympathy for the devil (The Rolling Stones)

El brote pictórico

—¡Apestas!

Abro un ojo y veo a Mike gritándome desde la puerta de mi cuarto. Es mi compañero de piso. Nació sin un ápice de lógica ni previsibilidad. Al llegar a casa es fácil encontrarlo con veinticinco personas más preparando un discurso para recibir a los extraterrestres o aprendiendo a esculpir figuritas de miga de pan. Es feliz, tal vez bobo también, pero aún no está demostrado y además me divierte.

—Te ha llamado Walter, dice que hace dos horas que debías haber llegado al periódico. Ah, y que qué basura de artículo has escrito, que si ahora crees en algo más que no sea en ti mismo —me informa mientras se perfora el ombligo para instalarse un pendiente con la cara de Jimmy Carter. Sigue leyendo